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Nit temàtica Universitat de la Pau

GRUP DE LECTURA
les noves NITS TEMÀTIQUES

En què consisteix?

La Universitat Internacional de la Pau us convida a les noves sessions temàtiques que combinen lectura i cinema per seguir treballant en la construcció i sensibilització en i per la pau.
Les sessions obertes a tothom, constaran d’una lectura comentada i del passi d’un documental, totes dues activitats acompanyades del seu respectiu espai de debat i reflexió crítica.

Com funciona?

Es tracta de començar amb una primera part amb l’exposició d’un llibre d’actual polèmica seguit d’un espai de debat i reflexió. La segona part de la sessió consistirà en el passi d’un documental i el consegüent fòrum sobre el seu contingut.
Entre les dues parts de la Nit Temàtica us proposem un pica-pica. Tindrà un cost de 4 euros i caldrà reservar plaça prèviament a l’Ateneu Santcugatenc.

SESSIÓ INAUGURACIÓ NITS TEMÀTIQUES
Universitat Internacional de la Pau

Divendres 21 d’octubre
de 19.30 a 21 hores i de 22 a 23.30 hores

EL LLIBRE

Itziar Ruiz-Giménez
“La historia de la intervención humanitaria”
Editorial Catarata

EL DOCUMENTAL

"Mujeres del valle del Panshir"
sobre la ONG afganesa de Chekeba Hachemi
30 minuts de durada

On en pots saber més?

UNIVERSITAT INTERNACIONAL DE LA PAU
www.universitatdelapau.org, secretaria@universitatdelapau.org. Santiago Rusinyol. 3 1er. O8172 Sant Cugat del Vallès. 936754367
Més informació sobre els materials al blog http://lectures.blogia.com

Les reunions es celebraran cada tercer divendres de mes al local de l’ATENEU SANTCUGATENC. Plaça Pep Ventura, 1. 08172 Sant Cugat. 93 674 51 95. santcugat@ateneu.org

ITZIAR RUIZ-GIMÉNEZ ARRIETA, es Profesora Asociada de Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Madrid y pertenece, también, al Departamento de Ciencia Política y de la Administración y al Grupo de Estudios Africanos de la misma universidad. Es licenciada en Derecho y en Ciencias Políticas. Ha sido Becaria (FPI) del Ministerio de Educación entre 1996 y 2000. Es doctora en Relaciones Internacionales y Estudios Africanos desde julio 2002 con una tesis doctoral sobre "Historia de la Intervención Humanitaria en las Relaciones Internacionales".

Ha impartido varias conferencias y trabajos suyos, sobre el Estado, la guerra y la intervención extranjera en África o sobre el feminismo y la Teoría de las Relaciones Internacionales, que han sido publicados en diversos libros y revistas como la Revista de Estudios Políticos. Sus líneas de investigación son el estado y los conflictos armados en África, la intervención extranjera, Teoría de Relaciones Internacionales y Teoría normativa. Otras líneas de investigación incluyen los estudios de género y el sistema internacional de DDHH y protección de los refugiados políticos.

Chekeba Hachemi :
une femme continue le combat pour l’“Afghanistan libre”

Chekeba Hachemi, née à Kaboul en 1974 dans une famille d’intellectuels, est la cadette de douze enfants (six garçons et six filles). Son père, très proche de la population afghane, disparu alors qu’elle n’avait que trois ans, est resté un modèle. À onze ans, alors qu’une partie de sa famille était soit en France, soit avait rejoint la résistance, elle est obligée de quitter, avec sa mère, son pays, avec pour destination finale, la France. Le passeur, largement rémunéré, leur propose de partir pour le Pakistan. Au premier barrage, elles sont séparées. Pendant les quinze jours qui vont suivre, Chekeba va se retrouver seule. Protégée des réalités de la guerre à Kaboul, elle regarde en face en traversant à pied les campagnes et les montagnes, la vie quotidienne de son peuple : des villages détruits par les Russes, des endroits entiers bombardés. Séparée pour la première fois de sa famille, elle se plaint auprès de son passeur qui la somme alors fermement de se taire sinon il la laisse mourir ici. La revanche s’installe, elle se tait, encaisse et arrivera enfin de l’autre côté de la frontière où elle retrouvera sa famille. Chekeba Hachemi a créé, en 1996, l’association « Afghanistan libre » qui soutient des projets à l’initiative des Afghans eux-mêmes. « Nous les aidons à se mettre sur les rails et, ensuite, ils gèrent leurs affaires eux-mêmes», précise t-elle avec fierté. Elle est également la première femme nommée diplomate du gouvernement provisoire d’Hamid Karzaï. Aujourd’hui, elle estime qu’elle a eu de la chance.
Portrait réalisé par Delphine Evmoon.

Entrevista
Itziar Ruíz-Gimenez
Itziar Ruiz-Giménez
Responsable de política interior, asilo e inmigración de Amnistía Internacional

"La reforma de la Ley de Extranjería registra algunos avances, pero aún vulnera derechos fundamentales de los inmigrantes"

La responsable de política interior, asilo e inmigración de Amnistía Internacional, Itziar Ruiz-Giménez, considera que la reforma de la Ley de Extranjería registra "algunos avances" pero lamenta que aún subsisten "graves limitaciones" a los derechos fundamentales de los inmigrantes, refugiados y solicitantes de asilo. En esta entrevista revisa en profundidad los cambios más significativos de la nueva reforma de la citada ley.

El informe: "ESPAÑA: ¿Somos todos iguales ante la ley?", que la organización de derechos humanos presentó el pasado 26 de septiembre, recoge con preocupación que la desigualdad ante la ley de todas las personas que se encuentren en territorio español pueda profundizarse con esta nueva reforma.

¿Cómo valora el acuerdo entre el PP y el PSOE para reformar la Ley de Extranjería?
La reforma de la Ley de Extranjería registra algunos avances, pero aún vulnera derechos fundamentales de los inmigrantes. Para AI, el acuerdo entre el PP y el PSOE tiene algunos elementos positivos. Entre ellos, uno de los más importantes es que se concede un permiso de residencia a aquellas mujeres que han llegado a España a través de la reagrupación familiar y que son víctimas de la violencia de género. Hasta ahora, esas mujeres se veían obligadas a permanecer con sus maridos durante dos años, porque si no perdían sus papeles para estar en España. Tendrán derecho al permiso de residencia en el momento en que se dicte una orden de protección. Por ese motivo, es importante que las órdenes de protección se dicten cuanto antes.
¿Qué aspectos positivos resalta?

A pesar de que el proyecto inicial del Gobierno eliminaba la exención de visado por motivos humanitarios o de colaboración con la justicia, este acuerdo recupera a través de una autorización de residencia por motivos humanitarios o de colaboración con justicia. ¿A quién se le puede aplicar? Por ejemplo, a las mujeres que víctimas de la trata colaboran con la policía. Nos preocupa que se elimine la exención de visado en caso de gente que proviene de conflictos armados. Tener que volver a su país podría poner en peligro su vida, su libertad o su integridad física. Se quedan en una situación de absoluta irregularidad con lo que supone de invisibilización.
El proyecto de ley incluye la creación de un observatorio de la inmigración...
Amnistía lo lleva pidiendo mucho tiempo, en defensa de los inmigrantes y los refugiados. El Gobierno estaba obligado por una directiva europea desde julio de 2003. Al menos, en esta reforma se acuerda su creación. El observatorio debe tener competencias plenas para investigar denuncias de racismo, y para elaborar políticas de lucha contra el racismo, ya que hay un aumento preocupante de manifestaciones racistas en nuestra sociedad.
¿Se ha registrado algún avance?
Pese a estos aspectos negativos, AI considera que subsisten importantes limitaciones a los derechos de las personas migrantes y de los refugiados. Nos preocupa enormemente que, aunque los estados tiene derecho a controlar la inmigración, ese control no puede poner en peligro la protección que merecen y a la que tienen derecho aquellas personas que huyen de violaciones de los derechos humanos. Nos preocupa que las actuales políticas migratorias están haciendo que la gente no pueda salir de su país de origen cuando peligra su vida .
¿Cuál es vuestra propuesta?
Recomendamos que la gente que quiere pedir asilo en España porque huye de violaciones de los derechos humanos pueda pedir un visado para viajar a España y pedir asilo aquí.

¿Cómo afecta la nueva ley a los transportistas?
Se han endurecido las sanciones a las compañías transportistas, sobre las que se traslada la responsabilidad de control de la migración. Esas compañías, por miedo a las multas que se les va a imponer no van a dejar subir a bordo a esa gente, que tiene derecho según la legislación internacional, a no tener la documentación de viaje, porque son refugiados. Pedimos que esta reforma contemple que no se impondrán sanciones a los compañías transportistas en aquellos casos en que la persona pida asilo al llegar a España
Amnistía ha denunciado en varias ocasiones las irregularidades que se registran en los procedimientos de expulsión...
Nos preocupan las denuncias que recibimos de limitaciones en los derechos de asistencia letrada e intérprete en los procedimientos de expulsión, en los que tiene que haber una garantía expresa de que no se va a devolver a nadie a un país donde pueda ser víctima de violaciones de los derechos humanos. En este sentido hay un aspecto positivo en relación con las expulsiones: el reconocimiento del derecho de comunicación con un abogado y sus familiares de los inmigrantes que están internos en los centros de internamiento.

Otro punto son las dificultades que está teniendo la gente para pedir asilo. En conclusión, es importante que no se impongan sanciones a las compañías transportistas cuando se pida asilo, que se establezca un tipo de visado para aquellas personas que huyen de violaciones de los derechos humanos y que se reconozca el derecho de reunión, manifestación y asociación de los indocumentados.

Entrevista
Chekeba Hachemi

F&P : Comment vivez-vous vos deux cultures, à la fois française et afghane ?
Chekeba Hachemi : Quand on me voit en France, tout le monde me dit que je me suis intégrée dans ce pays. Oui, cela est vrai. Mais j’ai également très bien assimilé ma propre culture. Cela est possible quand on sait d’où l’on vient, que l’on connaît ses valeurs et ses racines, et que l’on assume ses origines. Je suis fière d’être Afghane, de ma famille et de mon père. J’ai fait des démarches personnelles pour lire le Coran, car personne ne m’a jamais obligé à faire quoi que ce soit. Je voulais savoir qui j’étais. Après cela, intégrer la culture française était facile.
Comment s’est passée votre rencontre avec le commandant Massoud ?
Je voulais le rencontrer pour savoir ce qu’il pensait de mes projets. Je suis arrivée dans le Nord de l’Afghanistan et j’ai immédiatement demandé à le voir. Ce qui a surpris tout le monde ! De plus, il était sur le front. J’ai donc demandé à lui parler au téléphone. Il est arrivé le lendemain matin et nous avons tous pris, avec le groupe de femmes qui m’accompagnait et le commandant, notre petit-déjeuner ensemble. Il m’a alors dit : « Ce sont des femmes comme toi qui doivent aider les Afghanes. Dans notre culture et notre tradition, elles ont toujours eu des chaînes aux pieds et sont parfois elles-même leurs propres ennemis. Entre femmes, vous vous comprenez mieux et je vous accompagnerai dans ce sens ». Depuis, je me suis lancée corps et âme dans cette aventure qui est d’aider mon peuple à se reconstruire. Dans les grandes villes, certaines femmes reprennent une place dans la vie sociale. Le tchadri, symbole médiatique des Talibans, ce qui est une erreur, se lèvera progressivement, à leur rythme. Les Afghanes ne sont pas passives dans leur caractère. Elles enseignaient clandestinement pendant la période des Talibans. Les femmes sont une partie intégrante de la reconstruction du pays.
Et quand vous retournez en Afghanistan aujourd’hui ?
J’y suis retournée pour la première fois en 1999. Je voulais voir ce qui se passait dans le Nord, dans les zones libres. D’ailleurs, je constate que je suis autant Afghane en Afghanistan que Française en France. Quand j’y vais, je porte un voile qui me couvre les cheveux, car je veux que les Afghanes qui sont restées puissent s’identifier à ce que je fais. Je ne veux pas choquer. Je suis près des gens, je vais chez eux, je mange avec eux et je m’occupe même des enfants. J’ai un caractère tourné vers les autres et je ne peux pas rester insensible à la souffrance des gens. Je m’identifie totalement à la population afghane. Il faut rester humble. J’ai eu de la chance et elles n’ont pas forcément eu la même. J’estime également que l’on naît du bon ou du mauvais côté de la planète. Et c’est pourquoi je ne suis pas d’accord avec le premier article des droits de l’homme qui précise que « tous les hommes sont libres et égaux ». Cela n’est pas vrai. Le peuple afghan est digne et n’a pas pour habitude de se lamenter. Je retourne aussi souvent que possible dans mon pays pour ne pas perdre la réalité du terrain.
Que pensez-vous de la situation des femmes en Afghanistan ?
Nous sommes un peuple diversifié, très fier de la philosophie de nos penseurs et de la place du mysticisme dans notre quotidien. Le poids des traditions est là. Il est vrai que les femmes sont ainsi victimes d’une forme de culture ancestrale. Il faut faire des avancées petit à petit, pas à pas, et surtout ne pas les bloquer, ni les brusquer. Il faut les respecter. Ce qui les intéresse aujourd’hui, et malgré la pauvreté de certaines d’entre elles, c’est l’éducation des enfants. Ce n’est pas la peine de donner des textes bien faits à des personnes encore analphabètes (presque 98 % de la population). Tout est possible si l’éducation devient une part importante de la vie. Tout passe par la connaissance et cela reste le problème de toute la population, des hommes aussi. Notre rôle est de les éduquer et de leur apprendre. Il faut penser aux générations à venir. Je me bats ici à Bruxelles pour que des aides soient consacrées aux femmes uniquement, avec des budgets séparés.
Pensez-vous que la diaspora afghane doit revenir ?
Oui. C’est un pays qui a connu vingt-cinq années de guerre et un niveau d’éducation égal à zéro durant ces dernières années. Nous avons besoin de personnes compétentes dans les ministères et de former les Afghans aux métiers de demain. La communauté afghane s’est très bien intégrée dans les pays d’adoption. Nous avons des médecins, des ingénieurs, des professeurs et des experts en tous domaines. Ils doivent aider à rebâtir leur pays.
La presse écrit que l’Afghanistan est loin d’être sorti d’affaires et qu’il y règne un climat d’insécurité. Ne pensez-vous pas, ou plutôt ne craignez-vous pas, que tous ceux qui ont pensé y investir tourne le dos au pays suite à cette situation ?
Je pense tout d’abord qu’il n’existe pas de visibilité européenne en Afghanistan, pourtant l’Europe y est l’un des premiers bailleurs de fonds. Il existe de plus une demande afghane pour une présence européenne, que je tente de sensibiliser, à travers mon rôle de diplomate dans cette nouvelle ambassade à Bruxelles. A l’inverse, j’essaie aussi d’expliquer aux Afghans ce qu’est l’Europe. Il n’y a pas non plus que des soldats américains sur place : les Allemands et les Belges sont également présents. Le secteur privé peut sauver ce pays. Le gouvernement afghan a instauré une charte qui apporte des facilités énormes pour les investisseurs étrangers. La France a une place indéniable à prendre. Il existe aussi une demande pour la francophonie. Tous les grands travaux de la reconstruction sont à lancer : les infrastructures, les barrages, le secteur agricole, le développement rural, des écoles, des hôpitaux. Les opportunités sont là. Certaines régions au Sud ne sont pas encore sécuritaires. En dehors de cela, c’est un faux problème. L’Allemagne est économiquement bien présente. La France est le pays qui n’a jamais eu le visage de l’ennemi.
L’Afghanistan a été à la Une des médias internationaux, et pendant des mois, après le 11 septembre 2001. Ce pays a cependant été, pendant des années, oublié de la scène internationale. L’Irak à été ensuite une priorité. Le soufflet a l’air de retomber. Qu’en pensez-vous ?
Cela me fait peur. Le problème afghan n’est pas qu’un problème local, mais il concerne la communauté internationale. Plusieurs mois avant le 11 septembre, le commandant Massoud est venu sensibiliser l’Union européenne et les États-Unis au problème du terrorisme. Il a expliqué qu’il avait besoin d’aide pour lutter contre ce fléau, car demain il allait concerner le monde entier. Il n’a pas été écouté. Voilà où nous en sommes. La drogue aussi concerne le monde entier. Des promesses ont été faites après le départ des Talibans. De l’espoir a été donné aux Afghans et il ne faudrait pas briser ce rêve. Le terrorisme et la sécurité sont liés à la situation économique d’un pays. Si l’économie de l’Afghanistan prospère, ces problèmes peuvent disparaître.
Que pensez-vous du rôle des ONG présentes actuellement en Afghanistan ?
Elles font du bon travail, mais elles sont au nombre de 1 200. Elles doivent travailler avec le gouvernement. En partenariat, en coordination. Chacun ne doit pas mener des actions de son côté. C’est la première fois en Afghanistan que nous avons un gouvernement composé de toutes les représentations ethniques. On doit lui donner une légitimité, les moyens d’agir auprès de son peuple et d’avoir une place centrale forte. Les projets des ONG doivent rencontrer les priorités du gouvernement démocratique.
La jeunesse afghane rêve encore aujourd’hui ?
Oui. Tout le monde sur place vous parle, avec le sourire, de demain et d’avenir. C’est formidable. Personne ne parle du passé ni de la guerre. La population a soif d’apprendre et de savoir ce qui se passe à l’extérieur.
Vous restez optimiste pour l’avenir ?
Le peuple afghan est optimiste, ce qui est étonnant après vingt-cinq années de guerre. Il est volontaire et fier. Il existe une identité afghane, malgré la pluralité de la population. C’est un pays où tout est possible. C’est une démocratie. L’Europe doit être fière d’avoir joué un rôle dans la stabilité régionale, via la stabilité de l’Afghanistan, pays géographiquement stratégique.

(Sur Internet : www.afghanistan-libre.org)

article fet per José María Perceval

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